miércoles, 23 de junio de 2021

El otro Titanic

 

            Muchos hemos escuchado y leído la historia sobre aquel barco gigante “El Titanic” y también hay programas de televisión, libros y mucha información en la web sobre este transatlántico Británico, el mayor barco del mundo al finalizar su construcción, la cual llevó tres años en el astillero Harland and Wolff de Belfast, su propietario aseguró que ni Dios podía hundirlo. Su viaje inaugural empezó en Southampton con destino a Nueva York el 10 de abril de 1912, con 2223 personas a bordo, personas de todas las clases sociales, los lujos y comodidades estaban destinados a la más alta sociedad, con botes salvavidas sólo para un poco más de la mitad de los que iban a bordo, cuatro días después de partir,  a 600 km al sur de Terranova, el Titanic chocó contra un iceberg una panela gigante de hielo. Este impacto abrió las planchas del casco en su lado de estribor bajo la línea de la flotación, lo que dio el origen a su hundimiento. Durante dos horas y media el barco se fue hundiendo poco a poco por su parte delantera mientras la popa se elevaba y fue en ese momento cuando empezó la evacuación de los pasajeros y tripulantes en los botes salvavidas,  los cuales casi todos no fueron llenados a su mayor capacidad. Un número muy elevado de los hombres murieron debido a las estrictas normas para el salvamento, por lo que se dio prioridad de evacuación a las mujeres y niños. 

            Se hundió la madrugada del 14 de abril, los músicos con sus talentos hicieron vibrar sus instrumentos hasta el final mientras que el Capitán daba el más grande de los ejemplos humanos, 710 supervivientes fueron rescatados por otro transatlántico horas después, fue una de las tragedias marítimas más grande de nuestra historia.

            Hoy yo me encuentro al igual que todos, naufragando en un barco inmenso pero no es “El Titanic”, es una embarcación que su viaje inaugural inició en puertos de progreso hacia rumbos depresivos y profundos, su Capitán soberbio nos prometió a todos los tripulantes llevarnos a un mundo de felicidad, a un mundo mejor  y nos quedamos aquí a bordo sin querer bajarnos, primero nos mintió y luego murió, antes de su fallecimiento asignó en la embarcación un nuevo Capitán jamás preparado para conducirnos hacia aguas abiertas de prosperidad. Somos pasajeros de muchas clases sociales en la cual nos convirtió los lujos en necesidades, no hemos colisionado con ninguna panela de hielo nuestro impacto ha sido contra un iceberg compuesto por la mengua, la desgracia y la desolación, pues “es Venezuela” así le denomino a esta gran embarcación. Aquí no hay normas para el salvamento ni siquiera hay prioridad para las mujeres, niños y ancianos, los pocos botes salvavidas están destinados para salvar la vida del Capitán y  la plaga de sus lacayos hombres y mujeres déspotas y malvados, si cruzamos los brazos aquí nos hundiremos al ritmo musical de sus látigos. Parece ser que los únicos sobrevivientes ya huyeron a otras embarcaciones nadando con un infinito talento en sus manos.

            Este hundimiento es muy lento pero casi más seguro comparado con aquel Titanic Británico, usted y yo como tripulantes saquemos provecho en cuanto a la lentitud que lleva rumbo a sus profundidades, alcemos un grito de auxilio, hagamos temblar el barco y luego el agua, cambiemos el Capitán, cambiémosle el destino y navegaremos hasta la tierra resteada, Dios está con nosotros, llevaremos la embarcación a  orillas de esperanza y que nunca tengamos que leer la historia escrita mal contada por este Capitán y sus cooperantes macabros y nosotros solos como náufragos en una solitaria y abandonada playa. 

Por Willian G.M

Del libro: “Crónicas bajo el sol de la medianoche”

 

Las tres madres que quiero

 

            La madre que me dio la vida es un manantial de consuelos donde consigo el contemplo de todo lo imposible, mamá también el concepto más lindo que he leído y la palabra más bella que jamás haya escuchado, el anhelo que más quiero,  no hay un corazón como éste, es la reina de la familia por su amor y por su entrega; sus brazos siempre abiertos para quien necesita un abrazo y su corazón siempre disponible para quien necesita de una amiga. Tus tiernos ojos solo se endurecen cuando necesitamos una merecida lección, tu amor y tus fuerzas me guían las alas para volar y soñar, tu presencia en el mundo es de manera incondicional, no piensas sola, piensas por sus hijos y por darles lo mejor, eres la mujer más bella, todo lo que soy se lo debo a ella, de tu ser  viene  la mejor sonrisa. Te traduces en un significado de amor y paz, de tus entrañas llegamos a la vida, de Dios la mejor obra de la creación, por eso a través de la madre Dios está en todas partes,  es el amor más verdadero y por eso te quiero con mi alma mamá.

            Mi segunda madre es mi Venezuela, mi tierra amada llena de gracia y esperanza. Me envuelve en sus entrañas y me sostiene en tu suelo bajo un cielo infinito y bendecido en la que me regalas como tu hijo el mejor de los cariños, tus paisajes y encantos. Su belleza se extiende por todas tus Dependencias y Estados, con su flora y su fauna, con tus llanos, sabanas, ríos, riachuelos, lagos, costas, montañas, serranías, playas, arena, la Gran Sabana, Los Andes, ciudades, pueblos, esteros y sus campos; es el pincel de los pintores, la inspiración de los poetas y la voz de sus cantores, la tierra de la esperanza en mil amores. Hoy mi Madre Patria se encuentra despeinada y herida por los látigos de tus opresores, llevando en sus pies el grillo más pesado impuesto por los tiranos y dictadores, unámonos nosotros tus hijos en un grito de esperanza heredado por nuestros libertadores  y que nuestro eco le diga al mundo entero que el tesoro más grande, es el de los herederos de la tierra brava, de valientes y emprendedores. 

            Mi tercera madre es mi planeta Tierra, tan azul, tan verde,  multicolor y colorido, el ser vivo más grande que se haya visto, la herencia más grande de sus hijos, hoy te rindo homenaje por ser mi hogar, tus habitantes te quieren dejar sin vida en pocos años y nuestras generaciones no le podrán habitar, nada nos cuesta protegerla y conservarla. Gira y se traslada tan sucia y contaminada en sus largos recorridos, no tiene  fronteras, yo no le veo fronteras, ¿por qué te limitaron con fronteras? aquí podemos comunicarnos con su naturaleza, tal vez sea mal habitante como todos, por eso te pido perdón y a través de Dios permítame seguir viviendo aquí, mientras yo viva seguiré luchando para que no seas destruida ni para que  mueras.

            Madre tú que me pariste y de tus entrañas nací, Venezuela suelo mío, hogar y techo y mi Planeta Tierra de infinita belleza son ustedes las tres madres que quiero, les doy gracias por vivir y  respirar, son y serán por siempre las dueñas de mis sueños, de mis anhelos y de mi trajinar, por siempre les estaré en deuda con mi propia vida y después de muerto también en aquella segura eternidad.

Por Willian G.M

Del libro: “Crónicas bajo el sol de la medianoche”.

 

El Relato de mi Tristeza

 

El relato de mi tristeza:

            Esta noche escribo mi tristeza, noche fría y de insomnio, por las cosas que veo y que vivo, por las cosas que me dicen que me equivoqué de la sociedad y del ambiente en el que convivo,  aquí ni siquiera escucho a mi fiel amigo el perro cuando ladra, ni el búho que ulula al vigilarme y verme en la oscuridad desde las ramas, ni la rana cuando croa en el pantano muy cerca de esta cabaña solitaria. Aquí quizás nadie me encuentre, me asustan los relámpagos y los truenos, ni siquiera tengo una buena hoja para describir mi tristeza, es tan débil y transparente, siento el silencio de la noche caminando sobre la fresca hierba, me inspira el respirar puro y una fragancia verde; con este pesar quizás nunca amanezca, tal vez muy sonámbulo y desorientado en la madrugada escuche el cantar del gallo, el despertar de los árboles inspirados y de la naturaleza que me envuelve.

            No sirvo para ver y sentir el sufrimiento de los seres humanos, el niño descalzo o con el pie quebrado, el abuelo de los zapatos rotos o ambos cuando comen de la basura en un montón contaminado, la inmoralidad de los seres humanos, el llanto de la madre, el dolor del hambriento, a quien tiene frio y no podemos abrigarlo, la soledad del soldado, por mis hermanos sucumbidos en el destierro, el pobre cuando a mi recurre y yo sin poder ayudarlo, el animal sufriendo del maltrato y por otros que viven en cautiverio, los heridos, los enfermos que sufren y no consiguen el remedio, los que padecen la palidez en sus rostros por sus temores espantosos, por el niño maltratado, también por la violencia de género, el preso inocente, el que vive en la miseria y la mengua, por el que contamina el agua que me da la vida y que bebo, por el que contamina el aire con el que respiro y a la naturaleza que me protege, por el que tala el árbol y al que a Dios no teme, por los látigos que nos hacen  esclavos de los tiranos inclementes, por la discriminación, por las guerras y sus dirigentes, los que nos limitan con sus fronteras, los que abusan con sus poderes, por los que humillan, por ese dolor que de la soledad emerge y por los que a través de su sufrimiento se ilusionan con la pronta visita de la muerte. Son tantas las miserables cosas por la que escribo estas letras, hay muchas que no recuerdo y si llegaran a mi mente, no me alcanzaría  la  noche oscura  y sus misterios para dejarlas escritas en esta hoja protagonista de mi pesadumbre imponente.

            Seguro cuando me leas sentirás mi tristeza, mientras yo te saludo con el vuelo en las alas de mi pena, esta es mi tristeza no me mata pero me quita las ganas de vivir una vida buena, más tarde me iré dando gracias al cielo por mostrarme un camino al sentir de la humildad, me voy de este lugar porque a mí no pertenece, ni de mí depende, le temo a las noches tristes por ser tan pesadas y negras, no quiero que de nuevo me envuelva  con sus tinieblas  y tenga que escribir otras expresiones melancólicas que por ahora no recuerdo y lágrimas brotarían de mis ojos como manantiales al pie de mi frente. Ya se termina la madrugada y viene la mañana trasnochada, tal vez me reciba el sol con su cara de candela, para disfrutar su resplandor o tal vez una lluvia fría para irme jugando con los charcos, topando la bendición de un nuevo día, donde cambie mi tristeza por una alegría dulce como aquella miel de la colmena.

Por Willian G.M

Del libro: “Crónicas bajo el sol de la medianoche”.

 

El Anormal

 

El Anormal:

            Desde hace algún tiempo me encuentro obedeciendo a ciertas y permanentes preocupaciones de preguntas por el verdadero sentido común de la vida y de las cosas en la que no he tenido respuestas mientras dibujo las desdichas de la anormalidad, por el pesar de mis circunstancias y adversidades de la vida frente a la actitud de una sociedad compleja entre cosas y  laberintos  que yo solo jamás podría arreglar. En aquella generación de oro por la cual otra idéntica jamás vendrá, recuerdo que se podía hacer y sentir respeto por los padres, profesores, vecinos, a todo un entorno y sobre todo amor y respeto al prójimo, en aquel mágico alrededor de la convivencia originaria del comienzo de una vida.

             Actualmente vivimos en estados de nerviosismo, pasiones exaltadas en nuestros ánimos, con instintos y naturaleza de maldad hacia nuestros semejantes. Los verdaderos valores han dejado de ser parte de nuestro aprendizaje para el conocimiento que moldea nuestras vidas, la moral, la ética y la dignidad se han vuelto canjeables, compramos nuestros deberes y derechos, además los buenos modales los cambiamos por malas costumbres que en su mayoría son importadas desde otras sociedades, vivimos envueltos en  escenarios en los cuales el verdadero sentido común es extinto por el consumismo y la ansiedad de querer tenerlo todo mientras despreciamos al mismo ser humano, sin darnos cuenta vamos caminando en una sociedad sumisa como borregos secuestrados por la inconciencia e involucionamos en todos los sentidos que no nos dejan vivir la calidad de una vida plena por la simple decadencia de la actual civilización y la falta de utopía en búsqueda de la libertad para las alas de la vida, nadie utiliza la inteligencia de su talento y la reemplaza por la facilidad de lo artificial, en otros casos dejamos de hacer cosas hermosas por falta de tiempo y hasta nos importa más las cosas  materiales que el dialogo, las culpas las transferimos y no las asumimos, actuamos como unas verdaderas marionetas envueltas en nuestros trapos, queriendo vivir en la cima de la montaña sin querer escalarla, todo esto ocurre mientras no expresemos respeto verdadero a Dios. 

             No hay mejor manera que ver el mundo con un verdadero estado de conciencia que nos permita querer lo mejor para la familia, amigos y el entorno pues es allí donde el cambio comienza. Miremos hacia abajo solo en el momento de dar las manos a nuestros semejantes en el  instante de levantarlos de sus caídas. No dejemos de compartir con quienes queremos y de proteger a quienes nos necesitan, mientras tengamos vida debemos dar lo mejor para brindar una sonrisa, un gesto amable y una palabra de aliento. Tal vez moriré esperando tiempos mejores, mientras tanto lo seguiré intentando, y aunque  el mundo asuma de manera normal, cotidiana y rutinaria las complejidades de un tiempo perverso, yo simplemente seguiré siendo desde mi identidad “un anormal”.

           “El sentido común no es nada común”. Voltaire

Por Willian G.M

Del libro: “Crónicas bajo el sol de la medianoche”.

 

La Doña

 


            En el lugar donde se extiende la distancia hasta las montañas que no se si son azules o son verdes, sostenidas por el verdor de los cañaverales que se cubren de azúcar y luego se llevan en la mirada hasta el mismo cielo amanecido entre nubes sonrojadas y por las noches iluminado bajo la luz de La Luna cara de queso y la luz  fantasma de unas estrellas ya desaparecidas en el contraste mismo del Universo, no es más que el lugar de convivencia de “La Doña”, la bella señora, con los ojos más atractivos  que hasta se excitan al ser mirados por la naturaleza y los paisajes. El Sol la besa para hacerla doña y ella se hace dueña del Sol porque la besa. Es la más bella flor silvestre de estos campos, amante de mil corolas, doña de tierra bendita y bonita se hace la tierra por tener una doña.

             Resalta en la mirada de La Doña tanta suavidad, su melena larga olor a pan extraído del suave y fresco trigo. Entreteje sus suspiros dándole el exilio a mi alma, su sombra  rápida como la agilidad en los pies que llevan sus pasos ligeros, que no dejan rastros ni hacen estruendos,  mientras danzan las flores y las mariposas a su encuentro. Su belleza sutil como las dulces semillas de la luz y del agua que germinan en brotes de eclosión desde su alma, cosechándose en la desnudez del aire con el pincel de la prosa para recogerse en poesía…una verdadera obra de arte sin artistas es La Doña. Bella como la primavera, doña y hermosa dama, cara bonita, tan real como la redondez de la tierra o simplemente doña porque nadie le gana con el don de su mando que lleva afilado artesanalmente en el movimiento de su sangre inquieta en las venas, va  a la merced del viento en su semblante cándido e indomeñado brío resumiéndose en efluvios de una simpatía sinónimo de la más absoluta felicidad, la mesura de su cuerpo va envuelta en el atajo que transita en mi tiempo. Esconde dentro de su ser de doña a una niña consentida y malcriada que yo llevaré en mis secretos.

            Doña de los labios gruesos, no sé, si siempre estarás aquí, te seguiré buscando en mis sueños iluminado por los rayos de luz de luna azul a orilla de los valles, por encima de mis horizontes, en mis amaneceres bellos y en los atardeceres crepusculares, en la casona de tus virtudes y en la rima entre mis labios junto a su imagen hermoseando el fondo de mis tímidos y cálidos paisajes, desde siempre, hasta no sé cuándo, para verte florecer  antes de que todo florezca, mientras vayas pisando antes de dejar su huella. Caminando iras con el sol hasta la noche que lleva tu nombre, haciendo huir a las rosas que luego se devuelven a su entrega y allí te seguiré esperando para no ser más que un nudo bajo el filo de su hacha, acompañado de su recuerdo que siempre andará suelto.

Por Willian G.M

Del libro: “Crónicas bajo el sol de la medianoche”.

 

 

La Estufa

 

        En aquella casa grande, el lugar de mi crianza, existían lugares muy afectuosos que nos servían de refugio, estos lugares animaban la imaginación y de allí nacían muchas cosas posibles. Estos espacios podían ser habitados por imágenes audaces y atrevidas capaces de transformarse en lo magnifico y lo mágico en una permanencia de aquellos años rutinarios y largos, para mí todo rincón es el refugio del alma y las imágenes de un niño siempre están dentro de un lugar acogedor en particular. Como si me recordara, tal vez, en la matriz de madre y por lo tanto mi primera convicción física e incorpórea de mi ser. Por allí dejé la huella de aventuras, alegrías, padecimientos y melancolías, pero sobre todo un baúl repleto de sueños y reflexiones bajo las lunas y los soles de tantos días y tantas noches. Así la casa nos consagraba estos rincones que todavía se conservan, dejando  una infancia que no se puede recuperar en la casa que nos hizo crecer.

            En el rinconcito más humano de la casa se encontraba  ese aparato para preparar la comida, tostar el café, la preparación de los alimentos para los animales y hasta para la calefacción. Compuesta por ladrillos, planchas, hornillas, termo para agua caliente, las portillas metálicas para retirar las cenizas y el carbón, compartimientos  para la entrada y salida del aire, un humero o chimenea empalmada en la parte superior del brasero para evacuar los humos resultantes al exterior sin dejar rastros de sombra. Era desde mi punto de vista “la estufa” de ese hogar el rinconcito más humano y más tierno para alimentar el alma, ya con el hecho de calentar mis teteros  y  llevar su calor a los pies de mi cama en esas frías madrugadas y envolviendo el frio cada vez que llovía, era una  bendición, fortuna y oportunidad. La leña era la misma que yo traía de los árboles secos, dulces o amargos junto algunas chamizas de donde se originaba siempre el fuego alegre en sus astillas resinosas como brasas desnudas chisporroteando en las ollas el animado hervor suculento para ser disfrutado por varias bocas,  las nuestras, las de los obreros de la finca y muy especialmente para aquellas desposeídas que llegaban cada día colmadas por la cólera de los aullidos viscerales y para ellas mi filantrópica madre siempre tenía una mesa servida, pues entre ese comedor y la estufa pasó su juventud y los mejores años de su vida.

            En el presente siglo se refleja una densa oscuridad que cobija a nuestra sociedad en nuestros hogares ya casi no se cultivan los rincones del alma para que nazca en los niños esas fuentes de inspiración, de magia con sueños consistentes y sustanciales para que la ensoñación consiga su propia luz, imagen y lenguaje con nuestra existencia y fuerzas como naturaleza inmaterial, estos lugares encantados permitirán soñar con la imaginación fuera de un mundo estático con un sentido que justifica una verdadera identificación con los ojos abiertos y una convicción hacia “lo posible”, aunque las casas no son de la misma naturaleza, casi todos sus rincones son iguales para la efusión del espíritu que lo habita y que lo frota, quien se envuelva en estos espacios conseguirá un tierno jardín con emotivas vibraciones así como la abeja cuando penetra un lirio estremeciendo su corola, para hacerse más feliz, fomentado los lazos del amor y la integración como personas.

Por Willian G.M

Del libro: “Crónicas bajo el sol de la medianoche”.

sábado, 12 de junio de 2021

Las “Entre Frases" de Willian García Molina


“Hoy sólo soy… para ser polvo luego, pues mañana no seré más que un simple ancestro”.

“Mientras mi alma se mantenga viva, la tumba no será más que una caja vacía”.

“Todos tenemos una lápida segura que nos espera, solamente le falta la fecha de nuestro descenso en su epitafio”.

“Cada vez que voy al río a construir saltos y cascadas, siempre me arrastra la corriente”.

“A mí no se me olvida nada, y lo poco que olvido es solo un descuido fugaz”.

“El más mínimo gesto de amabilidad debe corresponderse con el mayor gesto de gratitud”.

“Soy una serendipia, no busqué nacer y nací”.

“Que me falte todo el tiempo del mundo, menos el de leer y de aprender algo nuevo cada día”.

“Una de las felicitaciones más hermosas de la vida, es que nos feliciten en el día del libro, sin ser libro”.

“Cuando el mundo vuelva a ser nuestro… será maravilloso”.

¡Sé cómo los cerillos suecos que encienden en su propia caja!

“Antes de morir deberíamos organizar nuestro propio funeral y acudir en compañía de quienes nos llevarán más tarde en el recuerdo borroso de sus memorias”.

“Leo, estudio, investigo, me informo y luego formo mis propios criterios”.

“Retiro lo dicho y al retirarlo no he dicho nada”.

“La vida es demasiado corta como para tomar cocuy de penca”.

“Mi mejor naturista soy yo”.

“Mi vejiga es demasiado chica para almacenar tanta cerveza y mi uretra muy delgada para expulsarla”.

“Del árbol frutal espero sus frutos  y del que no lo es, al menos su sombra”.

“Un deforestador, es un sujeto que destruye la poesía de los árboles”.

“Por más larga que sea una noche de insomnio… amanecerá”.

“Si algún día me hacen una estatua, quiero bolas grandes”.

“A veces la soledad tiene más de 100 años para quienes no vivimos en Macondo, ni firmamos Buendía”.

“Muchas veces me circunda la muerte a cualquier hora de la noche e insomne escapo de ella”.

“Muchas veces decimos que nos humillamos ante los demás. Eso es mentira. Cuando eso ocurre nos estamos humillando ante nosotros mismos”.

“Siempre tenemos tiempo en la vida para muchas cosas y para otras no. Todo es un compendio de importancia y prioridad”.

“Muchas veces el dolor entra por una herida y la única manera de salir es haciendo otra, como si fuera una bala”.

“Muchas veces las sonrisas del mañana, tienen el mismo tamaño que el dolor de hoy”.

“Muchas veces es mejor no pedir más nada, es preferible saber que nada se dará, sin pedirlo, a saberlo pidiendo”.

“Con H se empieza escribiendo las dos palabras de una verdadera cedula de identificación…La humildad y la honestidad”.

“Quien siembra árboles va dejando huellas verdes a lo largo de su camino”.

“Muchas veces me cuesta entender a los demás hasta que los entiendo. Mientras que la viceversa pocas veces es posible”.

“Bienaventurados aquellos que no pueden traducir el ruido de la lluvia cuando cae sobre sus techos en el cantegril”.

“Somos masoquistas hasta que la vida nos hace entender el ¿por qué? de las circunstancias”.

"Muchas veces Dios nos envía un virus con un malestar de porquería y nos dice: “coño no existía otra forma de hacerte descansar unos días”.

“Hay que construir la vida sobre las rocas y no sobre la arena, porque se la lleva las olas y las mareas”.

“De que nos sirve ser libres y seguir viviendo en una sociedad si nuestra mente y voluntad es de esclavos”.

“No hay tristeza más grande que recordar lo mejor de lo que un día se vivió, estando en lo peor de la sobrevivencia”.

“Para mí la mediocridad no es una cualidad del mediocre, sino una condición mental y tal paciente es digno de lástima”.

“En la tierra hay más mujeres que hombres, en el cielo hay más mujeres que hombres y en el infierno estoy seguro hay más hombres que mujeres”.

“La poesía es una energía infinita de Dios presente en todas partes, para cada ocasión y para cada quien”.

“La poesía se escribe y se deja sola, para que se la lleve el viento o el mar azul en sus olas”.

“El rocío se destila en el trabajo silencioso de la tela de la araña, así como se destilan las poesías en las alas de mi alma”.

“Las cenizas de los poetas al morir deberían ser colocadas junto a la tinta dentro de una pluma, para seguir escribiendo poesías”.

“Las letras no se cansan, las letras se respetan, al ser poéticas se escriben hasta con las manos muerta”.

“El poder de las letras y las palabras es como aquel poder que tiene el samurái en la punta de su espada”.

“Quien muere sin haber leído por lo menos un buen libro, jamás tuvo la oportunidad de haber nacido”.

“La tierra tiene su cuerpo lleno de vida y su alma son todas las poesías”.

“Con muchos versos, inspiración y poesía en los gobiernos del mundo las guerras y el odio se extinguirían”.

“Un soneto es una composición matemática pero en versos”.

“Una de las cosas más absurdas que he leído: “Eso es inabsurdo y por lo tanto lo desniego”.

“Gracias, ¡Dios mío! por darme la oportunidad de aprender algo nuevo cada día”.

“Hemos llegado a una sociedad en la que se cree que Dios está muerto y  el legado de cualquier personaje mortal está vivo”.

“Hay una energía infinita en todo el universo que nos da la vida y nos acompaña, esa energía se llama Dios”.

“Después de Dios, la ciencia, luego la metafísica”.

“Uno de los mejores diálogos ocurren entre Dios y los buenos oficios”.

“La mejor obra de arte de Dios no fue haber creado al hombre, sino a la naturaleza”.

“La mejor gratitud para Dios es compartiendo con los más necesitados las cosas que Él nos regala”.

“Sólo te pido Dios mío, que así como se encuentra mi niño sano, salvo, alimentado  y feliz, así se encuentren todos los niños del mundo… Bendecidos”.

“Ver a los niños alegres o felices es el mejor poema, verlos tristes o sufriendo es la peor de mis penas”.

Papá: “De haber sabido que aquella madrugada en la que nos despedimos, ese iba a ser nuestro último abrazo, me hubiese quedado allí hasta el día de tu muerte”.

“El amor escasamente triunfa es por ello que casi nadie lo cree ni lo encuentra”.

“Saber de ti y saber que estás bien… Ese es mi hobby”.

“Que mis recuerdos te llenen el alma, mientras te duermes y mañana cuando despiertes”.

“No es mi culpa soñar contigo, pero si es mi culpa contarte lo que sueño”.

“Te amo tanto no lo dudes. Cuentas conmigo no lo olvides”.

“Si muero sin ti y con este amor… Moriré mártir”.

“Te esperaré siempre y mientras vienes conservaré sabanas de seda para los dos”.

“Unamos tu odio y mi amor ¿O te odio y unimos nuestros odios?”

“Cuando la muerte nos separe, prefiero que tú vayas a mi entierro. De lo contrario me moriría en el tuyo”.

“Extraño esas verdes pupilas de cobra escupidora que hidratan mi vida, cuando estoy en mi desierto”.

“Que mis recuerdos te llenen el alma mientras te duermes y mañana cuando te despiertes”.

“Soy el dueño de mi dueña”.

“Muchas veces es mejor que algunos animales permanezcan en cautiverio en buenas condiciones, que en su hábitat bajo la amenaza criminal del hombre y su imperio”.

"El elemento más toxico, contaminante y corrosivo de la naturaleza es el hombre".

“Alzar la voz ante las injusticias debe ser el más  mínimo y noble gesto de protesta”.

“Me niego a vivir la nueva normalidad. Me niego asimismo, a vivir las imposiciones de la globalización. Sólo la humanidad transmitirá humanidad. Por ahora resistiré hasta el final”.

“Los venezolanos tal vez algún día podamos conseguir un gobierno progresista para realizar transformaciones económicas, políticas y sociales muy importantes, lo que jamás se podrá convertir y cambiar es la mentalidad y la cultura de una sociedad en su mayoría podrida y corrompida”.

“Si el aire que respiro lo administrara el gobierno…viviría conectado a una bombona con oxígeno”.

“Los venezolanos que quedamos en Venezuela somos los violinistas del Titanic y los que emigraron flotan en los botes”.

“Los venezolanos estamos como estamos porque una gran mayoría piensa con las vísceras en sus aullidos y no con el cerebro y lo peor del caso es que esta mayoría muere sin haberlo utilizado”.

“En Venezuela los niveles más altos de pobreza  extrema se encuentran en la mente de quienes nos gobiernan”.

“En Venezuela es como en la selva, donde el león sabe que tiene que correr más rápido que el antílope si quiere desayunar”.

“La vida es demasiado corta como para vivirla en socialismo”.

“No hay nada más parecido al intestino grueso que el socialismo del Siglo XXI”.

“Cuando busques bellezas naturales en otros países, identifícate luego con las nuestras y cuenta te darás que Venezuela es uno de los países más hermosos y paradisíacos del planeta”.

“Después del aroma del café… el olor a tierra fresca”.

“Sobre una naturaleza verde y bajo un cielo azul… se encuentra Canaguá”

“Soy de un pueblo muy lindo, ya tiende a ciudad, con dos quebradas y un río, siempre lo acompañan la luna, el sol y las estrellas bajo un cielo infinito”.

“Los canagüenses somos tan criollos como el pan de horno y el guarapo de caña y tan nobles como las gotas de rocío en las matas de café cada mañana”.

“Canaguá es el lugar donde se detuvo la mano del Arquitecto Perfecto para construir la sucursal del cielo”.

“Canaguá en su valle y montañas se hace geografía y en mis letras y palabras se hace poesía”.

“En aquella Canaguá aprendí de Don Ramón Contreras Fernández, que en la vida la lectura es uno de los oficios más importantes”.

“Canaguá, es tan grande como el recorrido de su lindo río”.

“Canagüense no es quien nace en Canaguá, Canagüense es quien incorpora a Canaguá a su ser”.

Autor: Willian G.M